AURICULOTERAPIA

 

L

a ariculoterapia es una técnica de tratamiento en la que se estimula la superficie externa de la oreja o aurícula con el objeto de aliviar enfermedades en otras regiones del cuerpo.

auriculoterapia

Según la teoría de la Acupuntura clásica recogida en el texto médico chino conocido como “El canon de la medicina interna del Emperador Amarillo –Huang Di Nei Jing-” (año 206 a.C.), la energía –Qi- circula por el organismo humano a través de unos canales o meridianos. Cuando esta energía circula de forma fluida y equilibrada, la persona no sufre de enfermedad. Según este texto de referencia en Acupuntura, todos los canales energéticos del cuerpo se encuentran directa o indirectamente conectados a la aurícula y la estimulación de ciertos puntos en ella produce efectos reguladores beneficiosos en otras partes del organismo. El Nei jing incluye numerosas referencias teóricas y prácticas referidas  a la oreja. Ésta no era considerada un órgano aislado, sino que se encontraba íntimamente relacionada con todos los órganos y sistemas del cuerpo. El exámen de la oreja se utilizaba con el propósito de predecir a aparición de enfermedades y poder curarlas.

Un médico residente en Lyon, Francia, llamado Paul Noguier, es hoy en día considerado como el “padre de la auriculoterapia “. En 1957, el doctor Noguier fue el primero en sistematizar las observaciones que había realizado en la oreja a lo largo de su extensa práctica clínica. De este modo realizó el primer “mapa” auricular en el que se recogían los puntos correspondientes a los diferentes órganos del cuerpo. Los puntos auriculares no se encontraban dispersos por la oreja  sino que su disposición correspondía a un modelo somatotópico que representaba  la imagen de un feto invertido, correspondiendo a su vez a la estructura real del cuerpo humano.

El punto de partida de sus investigaciones fue el observar y verificar en algunos de sus pacientes la eficacia del tratamiento en casos de ciática con la cauterización de un determinado punto de la aurícula. Esta técnica había sido aplicada a estos pacientes por Madame Barrin, una practicante no profesional que vivía en Marsella y que lo había aprendido de su padre, quien a su vez, lo había aprendido de un acupuntor chino. Según relataban los pacientes, sentían alivio del dolor en horas e incluso en minutos después de la cauterización. Noguier señaló: “Fue entonces cuando comencé a realizar algunas cauterizaciones por mi cuenta, obteniendo resultados efectivos. Luego intenté con otros procedimientos menos cruentos” como pinchar con una agujita en ese mismo punto, habitualmente sensible a la presión en caso de ciática, logrando de igual modo el alivio del dolor.

Posteriormente obtuvo disminución del dolor para otras patologías. Usando una estimulación eléctrica  imperceptible para el paciente concluyó que la reducción del dolor se debía a la estimulación de determinadas áreas de la oreja que actúan como zonas reflejas. La localización de estos puntos en a aurícula no es producto del azar, sino que se encuentran vinculados con una estructura neurológica refleja mediada por el sistema nervioso central.

Tomando como base la cartografía de Paul Noguier (en 1958), un grupo de médicos chinos perteneciente al Nanjing Army Ear Acupuncture Research Team, verificaron los efectos clínicos del enfoque del médico francés, realizando una investigación clínica detallada en más de 2.000 pacientes.

A comienzos de 1973, se llevó a cabo en el Lincoln Hospital de Nueva York un estudio clínico en el que se aplicó la auriculopuntura en adictos a sustancias como drogas, opioides, cocaína, alcohol y nicotina. Otra organización, el American College of Addictionology and Compulsive disordes, entrenó en el uso de la técnica a médicos y quiroprácticos con el propósito de tratar a los adictos mediante la estimulación auricular. Los comerciantes occidentales fueron los que introdujeron el opio en China, por lo que ahora resulta paradójico que la auriculoterapia china sea el tratamiento más difundido en Occidente para tratar las adicciones.

 

Algunos conocimientos sobre la Auriculoterapia:

El principio fundamental de la Auriculoterapia es la correspondencia entre la cartografía de la aurícula y la zona correspondiente  del cuerpo que se encuentra enferma. Los puntos auriculares actúan como un control remoto y a pesar de que la oreja es una estructura físicamente pequeña, puede producir cambios  impresionantes en muchos sistemas del organismo.

Los puntos en el “mapa corporal” de la oreja se encuentran sensibles a la palpación sólo si existe algún problema físico o funcional en la región del cuerpo que representan. Estos puntos específicos y anatómicamente bien definidos pueden también ser detectados eléctricamente ya que cuando reflejan alguna patología corporal, se reduce la resistencia al paso de corriente eléctrica en las  células de la piel correspondientes a ese punto auricular. La detección electrodérmica del punto es uno de los métodos de diagnóstico más fiables para su localización. La sensibilidad de los puntos  auriculares puede aumentar al empeorar la patología o disminuir al haber una mejoría de la misma.

Mediante el diagnóstico auricular es posible identificar problemas específicos del cuerpo detectando cambios en la coloración de la piel, en los diminutos vasos sanguíneos presentes en ella o evaluando la sensibilidad dolorosa de los puntos o su conductividad eléctrica.

En la Auriculoterapia, los puntos se disponen siguiendo un orden anatómico basado en la imagen de un feto invertido, de forma que la cabeza está representada en la parte más baja de la oreja –el lóbulo- , los pies en la parte más alta y el cuerpo entre ambos. Las áreas enfermas del cuerpo son mayormente representadas por puntos localizados en la aurícula del mismo lado.

La Acupuntura y la Auriculopuntura suelen aplicarse en la misma sesión, pero también pueden aplicarse individualmente. En ambos casos las técnicas usadas para la estimulación de los puntos pueden ser acupresión, acupuntura  y electroacupuntura. En aquellos pacientes que sienten una profunda aversión a todo tipo de agujas puede emplearse la estimulación con láser o bolitas magnéticas semipermanentes.

La sesión de auriculoterapia suele durar entre 30 y 40 minutos. Como sucede con la acupuntura corporal, después del tratamiento algunos pacientes pueden sentirse muy relajados. Este efecto se atribuye a la liberación sistémica de endorfinas.

 

 

Aplicación en diversas patologías

 

 

Puesto que todos los órganos y sistemas del cuerpo se encuentran representados en la oreja, la Auriculoterapia se considera una modalidad de tratamiento de gran potencial para el alivio de múltiples enfermedades. Una ventaja adicional es la ausencia de efectos secundarios; siempre que la técnica sea realizada con la asepsia pertinente, son escasos los pacientes que refieren una leve y transitoria inflamación auricular.

Al igual que la Acupuntura corporal, la auriculoterapia tiene un marcado efecto analgésico, calmando tanto dolores agudos como crónicos. Ambas terapias provocan cambios fisiológicos que facilitan los mecanismos de autorregulación del organismo, tratando con ello no sólo los síntomas sino también la raíz de la enfermedad.

Puede ser muy efectiva en el tratamiento de dolores de cabeza y vértigos así como en una variedad de afecciones que incluyen entre otras:

Dolor lumbar y ciática

Hombro congelado

Codo de tenista

Tortícolis y dolores cervicales

Dermatitis

Rinitis alérgica

Trastornos menstruales, dismenorrea

Gastritis

Hepatitis

Hipertensión arterial esencial

Ansiedad  e insomnio

En casos agudos, alivia con rapidez dolores postoperatorios, de fracturas óseas y cólicos biliares, reduce la inflamación y la fiebre.

Además de esto,  suele ser el tratamiento de elección en casos de desintoxicación por abuso de sustancias como tabaco, alcohol y otras drogas.

 

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